miércoles, 2 de diciembre de 2015

MI CONFESIÓN DE NAVIDAD

Ya de muy pequeña vivía la Navidad intensamente. Y de más jovencita la ilusión de estar en familia, decorar la casa y hacer regalos persistía. Había años en que la familia no tenía mucho ánimo para hacer nada en esta época, pero yo era el motor, y más aún después de haber conocido al Señor Jesús.
Sin embargo, algo pasó unos años más tarde. Dejé de ser un comensal más en la mesa y pasé a ser la cocinera. Dejé de ser sólo la que recibía regalos, a tener que comprarlos yo. Mis responsabilidades en Navidad fueron aumentando poco a poco y se añadieron a este gran día otras muchas actividades más las cuales demandaban de mí una participación activa. 

Poco a poco, esa alegría que traen las fiestas navideñas se fue apagando al punto de entrar en el desgano. ¿Por qué me estaba pasando esto? ¿Por qué ya no era especial la Navidad? ¡Porque estaba reduciendo mi visión a simplemente una lista de tareas que a su vez conllevaban cansancio!

Hace un par o tres de años, Dios trajo a mi mente un pensamiento que me ha estado ayudando a reenfocar las Navidades. Una frase sencilla surgió de repente...

¡No se trata de mí, sino de Él!

No se trata de lo que yo haga, sino de lo que Él hizo por mí esa noche al venir al mundo. No se trata de cómo me siento, sino de quién es Él. No se trata de cómo vayan las cosas en Noche Buena, sino de cómo fueron aquella noche en Belén. ¡Seguro que María estaba muy cansada también esa noche por el largo viaje y el trabajo de parto! Pero el cansancio no opacó la alegría que trajo el nacimiento de Jesús.  

Navidad no es una lista de quehaceres, Navidad es Dios mismo hecho carne y venido al mundo por ti y por mí. 

Pero... ¿de verdad es esto lo que celebramos? ¿Celebramos realmente el nacimiento de Aquel que salvó nuestra alma? ¡Sinceramente no! -- y con tristeza lo digo, a la vez que me incluyo a mí misma. 

Con tristeza y vergüenza he de reconocer que las numerosas actividades familiares y de iglesia, me dejan exhausta cada año. La preocupación de que todo salgan bien y de organizarme a la perfección me genera tensión, y se me olvida la Razón verdadera de la Navidad, y se esfuma la paz que Cristo vino a traer

La Navidad no se trata de mí, ni de mi familia, ni de los regalos, ni de las actividades... la Navidad consiste en Él y solamente en Él. Entonces cualquier sacrificio es poco para adorarle al recordar Su nacimiento. Me esforzaré en servirle a Él en medio de mi familia, en la iglesia, con mis amistades... y mi único propósito en estas Navidades será que reine la paz, que reine Cristo, y no todo lo demás. 

Os invito a seguir el blog en estas próximas semanas para enfocar nuestra mirada hacia Aquel por el Cual la Navidad tiene sentido, ¡por Quien vale la pena celebrar!  





Noèlia Giner

sábado, 14 de noviembre de 2015

¿ESPÍRITU DE TEMOR?

No sé si os pasa a vosotras, pero a mí, de vez en cuando, en mis quehaceres diarios, me van asaltando dudas y temores. No todos de golpe -

         Un día me pregunto si estaré tomando las decisiones correctas en cuanto a la educación de mis hijos.

         Otro día, como hoy, pensaré en el futuro próximo con todos los                                     conflictos que hay en el mundo y sentiré una inseguridad                                respecto al porvenir de nuestra familia o nuestro país.

         Luego vienen temores de cuando mis hijos tengan edad adolescente. 

         Temor de no saber hablar de Cristo en una situación determinada.

         Temor de sacar adelante un proyecto por miedo a fracasar.

         Temor a abrirme a los demás para que me puedan ministrar.

         Temor que no esté desempeñando bien todas mis funciones como esposa, madre, maestra, amiga, hija y hermana.

Si nos ponemos a pensar, podemos sacar a luz muchos temores que tenemos, ¡algunos más secretos que otros!

Y luego me viene un versículo a mente del que se habló en una reunión de iglesia hace unos días.



Como hijas de Dios sabemos que su Espíritu mora en nosotras, con su precioso fruto de amor, gozo, paz, y demás.

Pero también es bueno reflexionar sobre qué tipo de espíritu NO mora en nosotras -  y éste, bien específicamente, es el de cobardía, o TEMOR.

Y el apóstol no se queda ahí, sino que describe tres maravillosas cosas que nos ha dado Dios con su Espíritu. Nos ha dado espíritu de

                 PODER  - Lo más precioso es que no es nuestro poder, sino el poder de Dios mismo. Su poder se perfecciona en nuestra debilidad - sin Él nada somos. En su poder vivimos el día a día, firmes, confiadas que nos dará su sabiduría para esas decisiones cotidianas que nos pueden atemorizar. ¿Vivimos a diario convencidas de esta gran verdad?

                AMOR - Dios ha derramado su amor en nuestros corazones. De forma natural, éste debería rebosar a quienes nos rodean - nuestros esposos, nuestros hijos, nuestros hermanos en la fe, vecinos y amigos. Es un amor fuerte, es sufrido, benigno, no busca lo suyo, no se irrita, todo lo soporta, todo lo espera... es un amor que nunca deja de ser. Dejemos que el amor de Cristo fluya a través de nosotras - a diario.

                DOMINIO PROPIO - Es lo opuesto a la inestabilidad. El dominio propio comporta una mente sana, sobria, y equilibrada, que no está controlada por el pánico. Vive en la calma y paz que Dios da. También se podría llamar “entereza de ánimo”. Si estamos dominadas por Cristo, entonces el olor fragante de su personalidad preciosa se hará patente en nosotras, bañando nuestro entorno en un sosiego no solamente espiritual sino también mental y tangible - un hogar de paz y cordura, para la gloria de Dios.

Y para terminar, qué precioso saber que pase lo que pase - traiga lo que traiga el futuro - nuestras vidas están escondidas con Cristo en Dios.

Un abrazo buen fuerte a cada una de vosotras, con afecto en Cristo.
Eli Escuain

lunes, 9 de noviembre de 2015

¿Qué tipo de mamá eres?

¡Cuántas veces como madres queremos abarcarlo todo y nos desanimamos cuando vemos que no alcanzamos nuestros propósitos!
 Hoy es uno de esos días en que me hacía falta recordar que Dios no me pide ser una súper mamá, sino que desea simplemente tener comunión conmigo. Quiere que permanezca en Él y Él en mí, ¡porque SABE que sin Él no puedo hacer nada! (Jn. 15:5) ¿Hay algo más dulce que esto? ¡No me pide perfección! ¡No está registrando cada obra que hago o que dejo de hacer! El Creador de mi alma desea que estemos completamente unidos hoy, y desea darme el poder para hacer aquello que le honra. ¿Estás dispuesta hoy a dejar de hacer y depender más de Él? ¿Quieres simplemente agarrarte a Su mano, como el pámpano cuelga de la vid, y dejar que Su vida fluya en ti? ¿Qué tipo de mamá quieres ser hoy? ¿Aquella no cesa en sus quehaceres o aquella que depende de Dios y lleva mucho fruto?

Noèlia Giner


Una súper Mamá

Una Mamá que permanece en Él
Hace
Trata de impresionar a otros
Complace al Señor (Ef. 5:10; Pr. 29:26)
Está controlada por una agenda u horario
Está controlada por el Espíritu Santo  (Gál. 5:22-26) (Usa el horario como una herramienta para que haya más orden y pueda seguir aún más al Espíritu Santo)
Su valor se basa en sus logros (una casa limpia, hijos perfectos, la decoración ideal, etc.)
Su valor se basa en un buen entendimiento de quién es ella en Cristo Jesús (Ef. 2:10)
Su paz se basa en tener un ambiente "perfecto"
Su paz se basa en Dios, aún en medio de cualquier tormenta (Is. 26:3)
Se desanima cuando fracasa
Sus fracasos le recuerdan que el poder de Dios se perfecciona en la debilidad (2ª Cor. 12:9-10)
Espera perfección de ella misma y de otros
Sabe perdonarse a sí misma y a otros (Ef. 4:32)
Enseña a sus hijos a portarse bien
Enseña a sus hijos a ser bondadosos (Pr. 22:6)
Se frustra con su falta de fruto espiritual
Permanece en Cristo y lleva mucho fruto (Jn. 15:5)
Hace cosas con sus hijos
Construye una relación con sus hijos (Deut. 6:6-7)
Su perspectiva está basada en lo que se ve
Su perspectiva está basada en lo que no se ve (Col. 3:2)
Escoge cantidad de actividades
Escoge el Camino más excelente (1ª Corintios 13)
Sus hijos podrán recordar cuán ocupada estaba siempre

Sus hijos se levantarán y la llamarán bienaventurada (Pr. 31:28)
  confessionsofahomeschooler.com 

miércoles, 21 de octubre de 2015

RECETA FÁCIL DE MANZANA Y AVENA CRUJIENTE

¡El año pasado descubrimos esta receta deliciosa y nos encanta! El olor a canela y azúcar moreno ambienta la cocina. Y mientras los niños duermen y empieza a hacer frío, este postre tibio nos hace sentir acogidos en casa. 


   
INGREDIENTES:
6 manzanas medianas peladas, sin corazón y cortadas a rodajas
1/2 taza de harina de trigo
3/4 cdita. de canela en polvo (4 gr.)
1/3 taza de mantequilla ablandada o margarina
3/4 taza de azúcar moreno
1/2 taza de copos de avena
3/4 cdita. de nuez moscada (4 gr.)
Helado de vainilla (opcional)

PROCEDIMIENTO:
Precalentar el horno a 190º.
Engrasar una bandeja con mantequilla adicional.

Disponer en ella las rodajas de manzana. 







 
En un bol, poner la harina y añadir la mantequilla e irla "cortando" para mezclarla hasta que adquiera la apariencia de migas de pan. Añadir el resto de ingredientes y mezclar bien.


Espolvorear la mezcla sobre las manzanas.
Hornear 30 minutos, hasta que las manzanas estén hechas y la cubierta dorada. 
Servir tibio con una bola de helado de vainilla 
y... ¡A DISFRUTAR! 








Noèlia Giner










jueves, 15 de octubre de 2015

Nuevas vitaminas necesarias para crecer

Todas nosotras nos preocupamos de que nuestros peques ingieran todas estas vitaminas necesarias para su correcto desarrollo... y pensamos que ya las conocemos todas, de la A a la K, ¿verdad?

¡Pues no!

Hay cierto rumor que se han descubierto más vitaminas que son tan esenciales (o más) que las que ya conocemos. Aquí las tenéis, ¡en exclusiva!

Vitamina M - Música

Presente de forma natural en muchos padres jóvenes, se puede añadir a la dieta de forma inmediata. Ponles música buena (valses, marchas, música celta, canciones infantiles) a los niños y baila con ellos en el comedor - a menudo. Llévalos en brazos si son demasiado pequeños. Canta con ellos en el coche, haz una colección de tus canciones favoritas. Ten algunos instrumentos simples en casa. Si llevas a tus niños a clases de música, asegúrate de que sean satisfactorias, o al menos de que tus hijos se lo pasen bien.


Vitamina P - Poesía

Enséñales rimas y cantos a tus niños. Tus hijos mayores pueden aprender poemas cortos y bonitos y recitarlos en comidas familiares. Escuchad grabaciones de historias y poemas para disfrutar la cadencia y la hermosura de la voz hablada. Nuestra lengua tiene una antología rica en poemas que evocan sentimientos, lugares y memorias que no tan solo ayudan a nuestros hijos a expresarse mejor, sino también a amar este tipo de lectura más contemplativa. Invierte en una colección de poemas de buenos poetas clásicos (Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez, Bécquer, Lorca...) o busca libros de poesía en la biblioteca... ¡seguro que hay muchos!

La tarde equivocada
se vistió de frío.
Detrás de los cristales
turbios, todos los niños
ven convertirse en pájaros
un árbol amarillo.
La tarde está tendida
a lo largo del río.
Y un rubor de manzana
tiembla en los tejadillos.
Federico García Lorca

Vitamina N - Naturaleza


Intenta que tus niños tengan la oportunidad de estar en parajes completamente naturales. Para los más pequeñitos, un paseo por el bosque o un parque con vegetación puede bastar para una fascinante observación de insectos y bichos, árboles, musgo y piedras. Pero siempre que podáis, salid a la montaña, iros lejos de la civilización. Acampad. Observad las estrellas lejos de la ciudad. Disfrutad de un atardecer escuchando la canción del mar, sin móviles, sin cámaras, sin prisas. Estad atentos a los cambios de estación, y celebrad el encanto especial de cada una. Estoy convencida que la naturaleza hace sentirnos más cerca a Dios de una forma muy tangible. El hormigón, el asfalto, los árboles vallados, el olor a gasolina, la tecnología y los horarios tienen una forma muy sutil de deshumanizarnos y hacernos olvidar que somos una parte viva, latiente y gozosa de la creación de Dios.

Vitamina D - Diversión

Una vitamina disponible en cualquier sitio. Normalmente se contagia de los niños a los mayores, y luego ¡viceversa! No suele encontrarse fácilmente en la rutina diaria, pero se puede camuflar de alguna forma... si uno lo decide. Ríete a menudo con tu hijo.

El corazón alegre constituye un buen remedio; mas el espíritu triste seca los huesos.

Proverbios 17:22


Y para terminar, quizás la más importante...

Vitamina E - Esperanza

Esta vitamina se encuentra de forma natural en los niños, si no se les expone a según qué toxinas - por ejemplo, evita mirar las noticias o leer el periódico delante de tu hijo, sobretodo si es pequeño. No te complazcas en un pesimismo agobiante. Sobretodo como madres creyentes, con la gloriosa esperanza de la resurrección de nuestros cuerpos y la redención final de los cielos y la tierra en base a la obra de Jesucristo a favor nuestro, es nuestro gozo y privilegio poder transmitir a nuestros hijos que hay esperanza - nuestro Dios es mayor que este mundo enfermo, mayor que nuestro pecado, mayor que nuestras debilidades, mayor que nuestros errores - y su misericordia es nueva cada mañana.

Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de desgracia, para daros un porvenir y una esperanza.
Jeremías 29:11


martes, 6 de octubre de 2015

¡SÓLO ES FAMILIA!


"Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, 
sino la que sea buena para la necesaria edificación, 
a fin de dar gracia a los oyentes. 
Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, 

con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. 

Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, 

gritería y maledicencia, y toda malicia. 

Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, 
perdonándoos unos a otros, 
como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo." 
Efesios 4:29-32



Una madre le dijo a uno de sus hijos que estaba discutiendo con su hermano: "¡Sé amable, por favor!" El niño le contestó: "¡Mamá, si sólo es mi hermano!"
 
¡Qué fácil es olvidarnos de estos versículos cuando estamos en casa, en familia! Las ocupaciones, las preocupaciones, los defectos de aquellos con los que convivimos y nuestro propio estado de ánimo pueden contribuir a que como familia nos perdamos el respeto muy rápidamente. 


Tomemos conciencia hoy de que somos luz para este mundo. Brillemos en la intimidad de nuestros hogares y brillemos como familia delante de los de afuera. ¡Y en esto Dios será glorificado!

Noèlia Giner




viernes, 2 de octubre de 2015

¡BIENVENIDO OTOÑO! ¡BIENVENIDO RESFRIADO!

¡Hola de nuevo a todas después de taaaaanto tiempo! Tanto tiempo ha pasado que ya ha llegado el otoño y con él los resfriados...
Pues desde el otoño os escribo y también desde mi resfriado, ¡porque este año no me he librado!Por eso, el tema que he escogido para esta entrada es de actualidad:
Remedios naturales para combatir el resfriado   

Jarabe descongestionante y expectorante:

1/2 cdita. pimienta de cayena
1/2 cdita. jengibre en polvo
3 cdas. miel de abejas
(tratar de conseguirla pura, sin tratar)
1/4 taza de zumo de limón
1/4 taza de vinagre de sidra de manzana
(yo os recomiendo que lo compréis ecológico 
para aprovechar bien sus propiedades)

1. Calentar a fuego lento el zumo de limón y el vinagre.
2. Añadir la miel, el jengibre y la pimienta.
3. Apagar el fuego y mezclar.
4. Guardar en un frasco de vidrio previamente esterilizado, en un lugar fresco y oscuro, por tiempo indefinido. 

¿Cómo tomarlo?
Agitarlo antes de usar para que las especies en polvo se mezclen bien, porque no se disuelven con facilidad. 
Jóvenes y adultos pueden tomar 1-2 cdas. al día, según sea necesario.
Se puede calentar un poco la mezcla antes de tomarla, pero yo lo haría lo mínimo, pues con el calor, las propiedades de los alimentos siempre disminuyen.

Si queréis saber más sobre las propiedades de este jarabe, aquí os dejo el enlace...

http://www.naturisima.net/index.php/111-salud/vida-en-la-cocina/18582-jarabe-casero-descongestionante-y-expectorante


Jarabe ideal y súper sencillo para niños 
(eficacia provada por una madre de 4 amiga mía!!)

Zumo de 1 limón
Media cebolla grande
Medio vaso de agua
Miel

Mezclarlo todo y empezar a tomar 3 ó 4 cucharadas al día.

Recordad que todas estas cositas naturales siempre actuan más rápidamente en ayunas o entre horas, así el cuerpo lo absorbe mejor. Estad pendientes a las próximas publicaciones que os iré compartiendo más remedios naturales que os irán muy bien para esta época en la que nuestro sistema inmunológico se mantiene en una batalla constante. 
¡Hasta la próxima y feliz resfriado!

Noèlia Giner