jueves, 14 de noviembre de 2013

Tarta de Manzana Rápida

Otra receta para estas tardes otoñales en que apetece usar el horno y llenar la casa de aromas hogareños e irresistibles. Fácil de hacer, hermoso de ver... y simplemente delicioso.

Tarta de Manzana

Al poner el título de esta entrada me he parado un momento, dudando de si poner "Tarta rápida de manzana", o "Tarta de manzana rápida" - parecería que en vez de la especie Fuji o Golden de toda la vida había utilizado manzanas Rápidas.


Me he quedado pensando un rato (ya es un pelín tarde y mis capacidades intelectuales están prontas a agotarse). He decidido que el adjetivo "rápida" se aplica a la receta en su totalidad y no a la tarta en su estado des-manzanado, de modo que el título ha quedado tal y como veis.

Pero os aseguro que las manzanas no eran Rápidas (no sé dónde se pueden encontrar, en el Mercadona nunca las he visto) sino de la variedad Fuji y Golden. Y sin más rodeos ya, ¡aquí os dejo la receta!

Se necesita:

Una base de masa quebrada preparada (lo que hace que la receta sea rápida). La del Lidl es rica (y redonda, importante para una tarta redonda). Si queréis cubrir la tarta del todo, usad dos paquetes.

5 manzanas (Golden, Royal Gala, Fuji, Fiji o la que queráis. Rápidas ya os he dicho que no se encuentran).

1/2 vaso de azúcar moreno

1/2 vaso de harina

1 + 1/2 cuharadita de canela

Una pizca de jengibre en polvo (si os gusta)

Un poquito de leche

Primeramente cortad la masa quebrada para que quepa dentro del molde de tarta y que cubra los laterales. El resto lo utilizaremos para cubrir la tarta con tiras.

El horno debe estar precalentado a 200ºC. Poned la bandeja del horno a media altura tirando abajo (aunque no abajo del todo).
Seguidamente pelad y cortad las manzanas (a gajos o a pedacitos, como queráis). Si tenéis zumo de limón rociadlas un poco para que no se oxiden - aunque si trabajáis rápido no hace falta porque enseguida ya tenéis que añadir la harina, el azúcar y la canela y removerlo todo bien. Mmmmmm, ya empieza a hacer suquillo!!



Verted la mezcla de manzana dentro de la base y cubridla con la masa restante (a tiras si usáis solo un paquete, como en la foto, o cubriéndola del todo si usáis dos paquetes - en este caso haced un par de cortes en la cubierta para dejar escapar el vapor.)

Pintad la cubierta con leche. Ponedlo en el horno hasta que la manzana esté hecha - unos 20 minutos. Si veis que se empieza a tostar la masa quebrada, tapadlo con papel de aluminio hasta que esté hecho.

Dejad que se enfríe un poco y servidlo con una buena ración de nata o helado de vainilla, con un buen café y una buena amiga - ¡o como mejor os guste! Eso sí... la casa se llenará de un aroma irresistible que atraerá todo ser viviente en su proximidad - ¡estáis avisadas!


miércoles, 6 de noviembre de 2013

Cada historia susurra su Nombre


De Noé a Moisés a David, cada historia susurra su Nombre. Jesús es como la parte que falta en un rompecabezas - la pieza que hace que todas encajen. Esta serie de historias bíblicas* invita a los niños a descubrir que Jesús está en el centro del Gran Relato de Salvación de Dios - y también en el centro de la historia de sus propias vidas. Espero que cada historia sea una fuente de bendición como lo ha sido para mis hijos y a mí.

La Historia y la Canción

Introducción - Salmo 19 y Hebreos 1

"Los cielos cantan
la gloria de Dios;
Y el firmamento está dando voces,
 "¡Mirad qué ha hecho!"
Día tras día... Noche tras noche...
Nos están hablando."
                                                   Salmo 19: 1-2 (paráfrasis)

Dios ha escrito "Te amo" - lo ha escrito en el cielo, y en la tierra y debajo del mar. ¡Ha escrito su mensaje en todos sitios! Y eso es porque Dios creó todo lo que hay en el mundo para que le reflejase como un espejo - para mostrarnos cómo Él es, para que lo conozcamos mejor, para hacer cantar nuestro corazón.

La forma en que un gatito se persigue la cola. La forma en que crecen las amapolas en los campos de trigo. La forma en que nada un delfín.

Y Dios nos lo muestra en palabras, también, y lo escribió en un libro llamado "La Biblia".

Ahora, algunas personas piensan que la Biblia es un libro de reglas que nos dice qué debemos hacer y qué no. De hecho, la Biblia sí contiene algunas reglas. Nos enseñan cómo funciona mejor la vida. Pero la Bibila no trata sobre ti y lo que deberías hacer. Trata sobre Dios... y sobre lo que ha hecho.

Otras personas piensan que la Biblia es un libro de héroes, mostrándonos diferentes personas a las que deberíamos imitar. La Biblia cuenta sobre algunos héroes, es cierto, pero (como verás muy pronto) la mayoría de las personas en la Biblia no son héroes ¡ni de lejos! Algunos cometen errores muy grandes (a veces a propósito). Se atemorizan y huyen. A veces son sencillamente ¡unos villanos!

No. La Biblia no es un libro de reglas, o un libro de héroes. La Biblia es, sobre todo, una Historia. Es un relato de aventura en la que un Héroe viene de un país lejano para encontrar su tesoro perdido. Es una historia de amor sobre un Príncipe valiente que deja su palacio, su trono - ¡todo! - para rescatar aquello que ama. ¡Es como si el mejor cuento de hadas se hiciera realidad!


¿No ves? Lo mejor de esta Historia - es que es Verdad.


Hay muchas historias en la Biblia, pero todas ellas nos están contando la Gran Historia. La Historia de cómo Dios ama a sus hijos y viene a rescatarlos.

Se necesita toda la Biblia para contar esta Historia. Y en el centro de esta Historia, hay un Bebé. Cada relato en la Biblia susurra su nombre. Es como la parte que falta de un rompecabezas - la pieza que hace que todas las otras piezas encajen bien, y de repente puedes ver un precioso dibujo.

Y éste no es un bebé normal y corriente. Éste es el Niño del que todo dependería. Éste es el Niño que un día - pero espera. Nuestra Historia empieza donde todo buen relato empieza. Justo en el principio de todo...

Capítulo siguiente: "En el principio: un hogar perfecto".

*Traducido y adaptado de "The Jesus Storybook Bible - Every Story Whispers His Name",  escrito por Sally Lloyd-Jones y publicado por Zondervan.

Keywords - historias bíblicas para niños, historias de Jesús

lunes, 4 de noviembre de 2013

Alternativa (dulce) a la crema de calabaza

Hace un par de días vacié una pequeña calabaza para decorarla - ¡me encanta adornar la casa con motivos otoñales! Y estaba a punto de destinar la pulpa a su mismo fin de cada año (una cremita, claro) cuando me acordé de una receta que había visto en el Feisbuc de una amiga y pensé, ¿por qué no? Así que me puse a hacer...


PUMPKIN SNICKERDOODLES

Pum.... qué????? ¡Ay, perdón! En idioma de Cervantes vendrían a ser...

ZAMPIÑÓFILOS DE CALABAZA* 

Divertidos para hacer en una tarde fresquita de otoño, y están requetebuenos con un buen vaso de ColaCao... o ¡un relaxing cup of café con leche!

1 vaso de mantequilla (2/3 partes de un paquete) blandita
1 vaso de azúcar blanco
1/2 vaso de azúcar moreno
1 vaso de puré de calabaza (cocido: hervido, o mejor al vapor, unos 10 minutos)
1 huevo grande
2 cucharaditas de esencia de vainilla (si tenéis)
4 vasos de harina
1 + 1/2 cucharadita de Royal
1/2 cucharadita de sal
1/2 cucharadita de canela en polvo

Para el rebozado:

1/2 vaso de azúcar
1 cucharadita de canela en polvo
1/2 cucharadita de jengibre en polvo

1. Precalentar el horno a 180ºC. Se bate la mantequilla con los dos azúcares hasta que esté cremoso. Se añade el huevo, se vuelve a batir.

2. Se añade el puré de calabaza y la vainilla. Se bate.
3. En un bol aparte, se mezcla la harina con el Royal, la sal y la canela. Se añade poco a poco a la mezcla anterior justo hasta que esté ligado. Añadir harina si hace falta para que coja una consistencia de Play-Doh se tiene que poder hacer pelotitas.

4. Se mete en la nevera una horita para que coja consistencia.

5. Se hacen bolas un pelín más pequeñas que una pelota de ping-pong.

6. Se mezcla lo del rebozado en un bol pequeño, se rebozan las pelotas bien, y se ponen en una bandeja con papel de horno bastante separadas (se tendrán que aplanar).

7. Con un vaso de cristal de fondo plano, se aplanan las bolas hasta un cm. de grosor. Para que no se enganche, meter el fondo del vaso en la mezcla para rebozar antes de aplanar.

8. Hornear 10-14 minutos, hasta que estén relativamente firmes al tocarlos. Dejarlos en la bandeja unos 5 minutos antes de quitarlos.

Bon profit! :) 

*Si a alguien se le ocurre un nombre mejor para la receta, ¡se aceptan propuestas! Estoy un pelín desinspirada... :D

¿Y a ti qué te gusta preparar con calabaza? ¿Tienes alguna receta que te gustaría compartir?

Keywords - receta con calabaza fácil, galletas de calabaza


Eli Escuain  

lunes, 21 de octubre de 2013

"Sólo juegan..."

Ayer mientras le enseñaba a Lara sobre los misterios de la ñ española y la ny catalana, Paul jugueteaba con una caña de pescar medio rota de la tienda de los chinos.

Al cabo de un rato dijo, "Mama, quiero pescar de verdad."

Así que mientras Lara hacía unos ejercicios en su cuaderno, Paul y yo recortamos unos peces de cartulina de colores.

Les pusimos un encuadernador de nariz y lo aseguramos con un gomet que a la vez hacía de ojo.

Pegué un imán que tenía en la pizarra blanca en el anzuelo que llevaba la caña con celo.

Pusimos los peces en el suelo, él se sentó a horcajadas en su silla "barca", y se puso manos a la obra.

Y yo volví a centrarme en Lara mientras él "pescaba".

Pero seguí observándolo de reojo.

Y me maravillé de lo que un simple juego de pesca puede hacer. Durante los siguientes 15 minutos, Paul estuvo enfrascado intentando que el anzuelo tocara la nariz de los peces para poder subirlos, desengancharlos y ponerlos en la mesa. Al cabo de un rato, empecé a hacer una lista mental de lo que estaba trabajando mientras jugaba.

1. Control de la frustración - algo importante para mi hijo. Al principio se enfadaba cuando tardaban en "picar". Pero poco a poco...

2. Paciencia. Vio que si le daba más tiempo conseguía pescarlos.

3. Perseverancia. Tan sólo unos meses atrás hubiera tirado a la toalla a los pocos minutos.

4. Coordinación y suavidad de movimientos - también algo muy importante para mi hijo. Si movía la caña rápido, los peces no llegaban a "picar". Había que deslizar el anzuelo muy lenta y cuidadosamente encima los peces.

5. Concentración. Estar sólo por la faena en cuestión. Me maravillé que mi hijo tan movido y disperso estuviera casi bizco de concentración mientras movía la caña encima sus peces.

6. Gratificación retardada - un término que ahora está de "moda", pero que significa simplemente el hecho de esperar y trabajar para al cabo de un tiempo poder obtener la recompensa deseada, a diferencia de conseguir algo al momento y sin esfuerzo. Una lección de gran valor para nuestros pequeñines. Paul se estaba un buen rato ¡¡hasta que un pez picaba!!

7. Autoconfianza - en el sentido de saber que es capaz de afrontar un reto con éxito si se aplica a ello.

Lo precioso es que él no tenía ni idea de lo que estaba ocurriendo. Simplemente se lo estaba pasando en grande gritando de alegría, apilando peces encima la mesa y tirándolos al "mar" para pescarlos una y otra vez.

Y todo esto no es para animaros a que hagáis el mismo juego para vuestros renacuajos (¡aunque es fácil de hacer y pueden estar un buen rato entretenidos!)

Es para que cada vez que veáis a vuestros pequeños jugando, recordéis que realmente están "trabajando". Y para su desarrollo es algo tan o más valioso como aprenderse las provincias de España, reconocer las letras o saber cuánto son 2 más 2.

Porque, junto con nuestro amor, guía y disciplina, están acumulando y desarrollando hábitos, aptitudes y habilidades que les servirán toda la vida.


¿Cuál es el juego preferido de vuestros hijos? ¿Les gustan más los juegos tranquilos o prefieren algo que les permita moverse y correr? Os animo a que comentéis... :)                                         

Eli Escuain

viernes, 18 de octubre de 2013

EL MEJOR REGALO DE MAMÁ

Como madres es inevitable desear lo mejor para nuestros hijos. Nos preocupamos por su alimentación, su vida espiritual, su salud, su educación académica, su ropa... en fin ¡que no les falte de nada y que estén lo mejor posible! 
Esta poesía que quiero compartir con vosotras, y que leí en el libro "Una Mujer Conforme al Corazón de Dios" (Elizabeth George), dirige nuestra atención a algo más sublime que simplemente desear lo mejor para nuestros hijos. Nos muestra la oración de una madre como el mejor regalo que ella le puede dar a su hijo.

Leedla y decidme que opináis... ¡a mí me ha dado mucho qué pensar!

Algunos han tenido a reyes en su linaje,
Alguien a quien se le rindió honor, 
No fui bendecido por mis antepasados, pero,
Tengo una madre que ora.

Tengo una madre que ora por mí,
Y clama por mí al Señor todos lo días.
Oh, qué diferencia marca para mí
Tengo una madre que ora.

Algunos tienen éxito en el mundo 
Y confían en las riquezas que han hecho.
Este es mi acierto más seguro,
Tengo una madre que ora.

Las oraciones de mi madre no me pueden salvar,
Sólo las mías puede lograrlo; 
Pero mi madre me presentó a Alguien, 
Alguien que jamás me fallará.

Oh sí... Tengo una madre que ora por mí
Y clama al Señor todos los días. 
Qué diferencia marca para mí
Tengo una madre que ora. 

Anónimo
Noèlia Giner

lunes, 14 de octubre de 2013

Misericordia y Fidelidad

"Bueno es alabarte, oh Jehová,
    Y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo;
        Anunciar por la mañana tu misericordia
             Y tu fidelidad cada noche."

¡Buen lunes a todas!

Esta mañana he estado meditando en los primeros versículos del Salmo 92.

Y me he fijado como dice "por la mañana... tu misericordia...".

Misericordia por cada día que empezamos de nuevo, por cada despertar que Dios nos da - una hoja en blanco donde poder, de alguna forma, hacer borrón y cuenta nueva de nuestros errores de ayer y mirar hacia adelante de la mano del Señor.

Como dice en otro versículo: "Porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad!"

Y una vez terminado el día, podemos anunciar con gran gozo "...tu fidelidad cada noche"

Día tras día podemos comprobar cómo el Señor nos ha protegido a lo largo de las horas, nos ha sido fiel en cada circunstancia y ha estado a nuestro lado en las alegrías... y en las dificultades.

Un abrazo bien fuerte, y que tengáis un buen comienzo de semana - en la misericordia y la fidelidad del Señor.


Eli Escuain


viernes, 11 de octubre de 2013

Panellets - Una relación amor/odio

Ha llegado. Es inevitable.

Es temporada de hacer panellets. Desde que en Mercadona veo los montones de paquetes de avellana molida, lo he llevado como una canción y una marcha fúnebre en mi mente.

Porque, ¿a quién de vosotras no le pasa esto? ¿O es sólo a mi?


Pues bien, este año me he resuelto a simplificar la cosa- más que nada para hacer la experiencia más llevadera y divertida con mis dos entusiasmados pinches de cocina.

Nada de intentar hacer 12 diferentes tipos de panellets o morir en el intento.

Que si de membrillo,
                     de piñones enteros,
                              de piñones a trozos,
                                        de coco,
                                               de chocolate,
                                                      de anís,
                                                             de piel de naranja,
                                                                       de frambuesa,
                                                                                  de mazapán,
                                                                                         con la avellana encima...

Así que hemos decidido hacer panellets de tres ingredientes.

Y sólo tres variedades diferentes: coco - chocolate - cereza.

Ingredientes:

150 gramos de moniato cocido
250 gramos de avellana molida
250 gramos de azúcar

Para decorar:

Coco rallado
Cerezas en almíbar
Nesquik en polvo.

Cocemos el moniato hasta que esté tierno.
Cuando se haya enfriado, añadimos el azúcar y luego la avellana. Mezclar sólo hasta que esté ligado.


1. Rebozamos algunos con coco

2. Ponemos media cereza encima de otros tantos

3. Con el resto de la masa, mezclamos una cucharada de Nesquik, hacemos la forma y los rebozamos con más Nesquik.

¿Y sabéis qué?     ¡¡NO LOS PINTO CON HUEVO!!   Ni con clara ni con yema - y ¡¡la faena que me ahorra!!

Se meten en el horno a 210ºC hasta que estén doraditos (8-10 mins.)

¿Resultado?


Ríquísimos, fáciles de hacer, sin complicaciones, a prueba de niños - y lo mejor: los volveremos a hacer ¡seguro!

¿Cuál es tu experiencia cuando haces panellets? ¿Es una obra de arte que te gusta hacer sola, o tienes a más manitas ayudándote?¿Te gusta la variedad o te gusta un tipo en concreto? ¡Te invito a dejar un comentario!